sábado, 3 de enero de 2015

Producción Peruana



Estaba –donde el presidente de la república [figuradamente]- realizando un análisis de la producción nacional cuando de pronto escuché –en mi mente:- “¿Dime qué vas a ser cuando seas grande?[1]” Y, en ese momento, pensé en los jóvenes, en los que habían terminado los estudios escolares –y también en los que están por terminar- recordando aquel grito –aquel mismo grito que después de tanto martirio y deseo pude dar en el último año de estudio escolar, dando acción de gracias a la institución educativa por esa libertad que me concedía el deshacerse para siempre de estar sometido a un régimen de aburrimiento e intercambio cultural nulo, es decir alegre por haber culminado la primera etapa de adiestramiento cívico-militar-nacionalista que te concede la educación básica, gracias al nivel de la educación estatal, el que permite mostrar la triste realidad política sin necesidad de altos estudios y- en cuyo final se decía: “No, no voy a verte más, no pensaré en ti; me quitaste la ilusión, ya no lucho[2]”… Y ahí empezaba a sentirme fatal, porque recordaba aquellas temporadas mías cuando deslumbraba mis ojos ante los relatos de la clase de historia y geografía –los que no recuerdo mucho, como para parecer reproductora, pero- los que eran como una dosis de adrenalina para mi espíritu deseoso y ansioso de cambiar el mundo… hasta que me tocó chocar, abatido y fatigado por y, con la ilusión… tanto que cansado de tanta risa quise llorar en mi paso por algún salón universitario –no de deportes- o por algún artículo o libro que descubría y donde descifraba cómo había pasado 11 años de mi vida llenándome de mentiras en algunos campos de la historia y hasta en mi formación social… En mi mente resonaban unas nuevas melodías: “Porque yo no quiero trabajar, no quiero ir a estudiar, quiero tocar la guitarra todo el día”[3]… pero no, podía estar tocando la guitarra todo el día y, con la pena en mi cara enseriada, cambié de señal musical: “Yo soy quien se dormía en las clases de historia y aún me ven con mi propia manera de ser… Soy el niño que el amor declaraba en forma de canciones, disfrazando por vergüenza… Soy un niño a pesar de los treinta cumplidos… Sé bien que nunca daré lo que es mío, los recuerdos con los que me crie… Siempre niño y al mirarme al espejo entendí que lo importante es ser igual por dentro y luchar cada minuto para que no se malgaste… Grande, no quiero hacerme grande”[4]… Y había un rayo de esperanzas en mi sonrisa, porque analizaba esos momentos de mi juventud revolucionaria y la de ahora… y no había cambiado en tanto tiempo, seguía siendo el mismo, aunque evidentemente con muchas variaciones y miedos… De este modo afianzaba en mí esa sonrisa con otro sonido en mi mente: Desde un rincón de este planeta celestial la última guerra de los pueblos va a estallar… atacan de todos lados mientras el mundo gira al revés… ¡Tenemos que defendernos! Si no hay solución la huelga continúa… Si no hay solución la huelga continúa… -y mientras me emocionada por la parte que vendría sonreír una vez más:- ¡Vamos a empezar a ser historia!”[5]
Pues bien, ahora, vamos a hacer historia de mis recuerdos adolescentes y educativos:
Recuerdo que alguna vez me pintaban a ciertos personajes de nuestra nacionalidad como grandes hombres, grandes personajes, héroes valerosos y sorprendentes y hombres de bien… y muchos de ellos terminaron siendo un pincel de decepción como aquellos personajes actuales que –quizás para muchos de ustedes no podría serlo y ellos podrían hasta representarlos con la alegría de sus rostros; pero para mí no, porque esos- son unos desgraciados que hacen que ese dicho popular –famoso por Antonio Raimondi:- “El Perú es un mendigo en un banco de oro”, sea una triste realidad que los señores políticos no supieron invertir -y entre ellos tenemos Alán García en su desgraciador primer gobierno [digo desgraciador porque fue un gobierno de desgracia más que democracia; y fue tan desgraciador que la desgracia que nos dejó podríamos traducirlo en que ése desgraciado desgració a vosotros desgraciados que votaron por él para que también nos desgraciara a nosotros, los desgraciados, que empezábamos a entrar en los planes mentales de nuestros padres] y gracias a que su gobierno fue desgraciador vino la esperanza de un verdadero y “buen” político, un extranjeroperuano que levantó los ánimos y también las faldas para instaurar su imperio gracias a que muchos ciudadanos de ésta nación [que es una mina de oro para los políticos gracias a los que votaron por él,] dejándose seducir como bellas dulcineas conquistadas por su donjuán [aunque no fue tan desgraciado como el primero] porque al menos tuvo la dicha de estabilizar un poquito [algo es algo dirían el viejo dicho de no sé quién lo dijo pero lo dijo] al país después de tan gran desbalance que nos dejó ése sujeto, al que si lo escuchas hablar y eres una mujer [indiferenciada o común y corriente o del común denominador] terminas pidiéndole un hijo [como decían muchas madres en la radio por aquel entonces, antes de su segunda elección]… y si eres un hombre [indiferenciado] terminas o bien queriendo ser gay o bien queriendo tenerlo como suegro o padrino… Pero, éste mesías políticos sólo duró hasta que [quizás cansado de gobernar] quiso dar cumplimiento a su fantasía hollywoodense dejando tirado al país y llevándose maletas [de quién sabe exactamente qué] a uno de los países de los ciudadanos de ojos perezosos… mientras el país se quedaba vacío para luego entrar a un proceso de transición que terminó con la aparición del grito de la peruanidad, de la no discriminación, de lo autóctono, de reconocer las raíces incaicos… y demás tonterías [y no lo digo porque soy racista ni nada por el estilo, sino que me parece absurdo, racista y clasista esto del uso de las terminaciones de blanco, negro, azul, morado, lila, alto, bajo, gordo, delgado y demás usos regionalistas o nacionalistas para mí sólo existe la persona humana y punto.]…  Bien, con éste sujeto, no tengo ni idea de lo que hizo pero que, sin embargo, durante y después de su gobierno estuvo inmerso en escándalos vergonzosos [primero, su esposa y, después, la suegra y por eso, cuídense de las suegras que elijan, más que de las novias]. Y, ni qué decir: ¿Qué hizo por el Perú?… Yo no sé [diría el tan celebrado Cesar Vallejo, pero digo yo: Nunca me enteré de nada… ya que no creo que haya hecho algo nada fuera de lo que todos los demás políticos hicieron]… porque al final de todo, muestra de la fabulosa gestión de este sujeto llamado Alejandro Toledo es que, el desgraciado que nos llevó a la ruina en su primer gobierno volvió a salir electo por ser considerado un mal menor… y otra vez la jodió… no hizo nada realmente productivo, siempre todo pasajero, dibujado, maquillado, todo momentáneo y más de más de nada importante… Y sé que hasta ahora tiene escándalos… y que también sigue demostrando que es tan buen orador como tan igual como buen político… milagrosamente no se le encuentran pruebas… ¿Pueden creer esto? Sí, porque de ese modo aún sigue libre y además seguro -pienso- que su libertad está dada por los favores que se tienen entre político [seguro que es esto o quizás porque la ley, en el caso de los políticos, no se aplica, ya que ellos los crean para oprimir al pueblo y dominarlos sometiéndoles bajo la triste realidad que asola por el maravilloso trabajo de los gobiernos de la historia “independiente” de las nación o quizás, simplemente, es por su grandiosa honradez y excelente, magnífica y grandiosa brutalidad para gobernar o manejar un país; aunque claro, hay algunas cuántas leyes que si fueron en beneficio de la población pero como no se aplican como debería ser por la falta de una buena fiscalización… y por todo esto creo y pido que si es que éste sujeto hizo algo bueno BUENO, me lo hagan saber con urgencia, por favor, háganlo para salir de la ignorancia y mediocridad; pero, ojo, es Bueno BUENO no algo que parece bueno; si es algo que parece bueno… mejor no me lo hagan saber que les diré [como dice la canción que uso para estos casos]:- “Te lo agradezco, pero no”[6]… porque gracias a su fabulosa gestión y a que la población marginada y burlada no confiaba en los políticos tradicionales [esos hijitos de familia que se les ve la carita pulcra pero que no se ve el alma, más que cuando ya están en el gobierno,] es que al final seguimos teniendo la realidad que tenemos… esa que ahora se llama Ollanta Humala, porque gracias a éste sujeto  es que en nuestra realidad política se dibujó por primera vez en toda la historia [conocida por mí] de nuestra patria que existe una mujer como presidenta [sin gozar de elección alguna mediante el sistema demosgracias a los ciegos que nos eligen; perdón, es el sistema de la democracia]… pero, aunque creo que las amas de casa no están de acuerdo con mi posición de que estamos siendo gobernados por una mujer y por primera vez  en nuestra historia, sin siquiera ser elegida… digo que ellas, las amas de casa, no estarán de acuerdo con esta postura porque ellas como conocedoras de los costes de los alimentos a diario, saben que encontramos arduamente una serie de inestabilidad en los precio, que si tienes la oportunidad de escuchar los chismes de mercado podrás saber que dicen: ¡Qué caras se están poniendo las cosas!, ayer este costaba tanto y hoy… Y de ahí, unas que otras se acuerdan hasta del árbol genealógico de algunos cuántos políticos, encabezados por el primer damo: Ollanta Humala… Ahora, entienden por qué las amas de casa seguro que piensan lo contrario; es decir, que en el gobierno actual no es Nadine Heredia la que determina las cosas, sino Ollanta Humala? Bien, no te lo diré… [-Y, ojo, con esta parte no quiere decir que tenga algo en contra de que una mujer nos gobierne, al contrario a mí me gustaría ver cómo sería el verdadero gobierno de una mujer, pero no como la clase de políticos que hemos tenido a lo largo de nuestra historia sino una mujer en todo el sentido de la palabra, una mujer fuera de serie.] Y si no lo entiendes, ruego el favor de volver a leer desde se llama Ollanta Humala… y si así no entiendes, ¡estás grave!… pero no te preocupes, no eres el único, yo tampoco entiendo…
Y bien, seguro que, ahora, andarás diciendo que en mi época escolar aún no me habían enseñado a ninguno de estos desgraciados… Pues sí, tienes razón; creo que alguna vez el profesor de historia se quejaba del gobierno de Alán y le tiraba flores a Fujimori mientras su pareja profesoral, la profesora de geografía, invertía los tejos y restregones... Pero de ahí a más, no recuerdo; además, por esas temporadas juveniles, a mí me importaba un pito lo que hablaran de la política porque simplemente pensaba que no servía para nada más que someter a la población a un régimen de subordinados y marginados… la que, en pocas palabras, llamaría una buena vocación para que, de una forma práctica y sencilla, volverse rico… En fin, estos personajes jamás me defraudaron porque nunca me parecieron interesantes; pero sólo los quería mencionar porque son los que intentan seguir en el poder y no nos permiten crecer como país… En fin, los personajes a los que realmente llegué a admirar como “personas” fueron el tipo valiente que se tiró del moro por ese patriotismo –que ahora me parece una estupidez y, además, creo en la supuesta versión chilena que [según mi recordado y “querido” último profesor de historia] fue una jugada que le preparó el destino, porque éste sujeto no sabía que ahí existía un barranco –bueno, algo así creo que era-… y quizás alguno más que a estas alturas [por el hecho de tener una memoria interesada] ya ni recuerdo… salvo de uno, que tiene que ver con lo que he venido haciendo todo este tiempo para que tú, lector, pudieras entretener con tus ojos el martirio de mi pobre y única neurona… ése sujeto es el famoso, famosísimo poeta, Cesar Vallejo, al que lo había tenido en un pedestal de admiración, e incluso después de leer con arduo sacrificio, y en transcurridos viajes, un libro de las obras poéticas de él, comprado hace cinco años en una librería que está en el ovalo Gutiérrez, mientras realizada un pequeño ejercitar los pies por la zona; llegué a pensar que este poeta había sido el poeta triste porque había visto la magnificencia del amor y lo amaba tanto que le dolía ver la pobreza del amor que se iba acercando con la generación del momento y que por eso decía “Hay golpes en la vida tan fuertes… como el odio de Dios, que son las caídas hondas de los Cristos del alma”[7] y bla, bla, bla… y resulta qué… que al día siguiente de pensar eso, el día 25 de marzo, más o menos a las diez de la mañana, si mal no recuerdo, mientras interrumpía a un amigo –que estaba hablando con un amigo suyo sobre unas cuestiones de historia que yo no entendía ni pío, porque yo era un ignorante en la materia, lo único que recuerdo que hablaban de una cultura [que me atrae mucho por el misterio que tienen para mis ojos las mujeres de los musulmanes… y de seguro que cuando me toque leer el libro lo recordaré, en fin, lo interrumpía- para saludarlo]; entonces ahí, este amigo mío, me volvió a presentar a un sujeto cuyo nombre, en este momento, prefiero reservar,  pero que cuando empezábamos a conversar se convirtió rápidamente en el personaje que fue el causante de que esa mañana reciba un brutal baldazo – qué baldazo, un océano, pero Artártico-  de agua fría, fría, pero bien, bien, bien fría, cuando apenas mencionaba que anoche por fin terminé de leer a Cesar Vallejo, diciéndome: “¿Tú sabías que Cesar Vallejo ha sido un quejas, un tipo que se paraba lamentando, pidiendo dinero, un falso?”... Yo, en ese momento, me quedé sin palabras… y él continuaba: “Deberías leer la correspondencia completa de Vallejo que es un libro que acaba de ser publicado”… De ahí no recuerdo más… y yo, para eso, ya estaba perdido entre el décimo infierno, entre la melancolía de ver como en cinco segundos moría aquel poeta que un día pensé que era un gran ejemplo para un joven que desea ser y hacer historia… Ese día, viví un lote de luto tremendo en mi interior a causa de ese gran dolor, aunque de por sí no me gusta leer poesía porque me cuesta mucho y a veces un poco; pero Vallejo para mí era un ejemplo y, además, era el segundo poema que había leído –en toda mi vida hasta que descubrí que yo podía escribir- y del que siempre recordaba un pequeño fragmento y más en esos tiempos que comenzaba a delirar con la locura dizque poética… Y, por otra parte, me alegró mucho porque un día había pensado -en mi absoluta brutalidad- que el poema “Los Heraldos Negros” era de Neruda…y no se preocupen, fue lo único bueno que aprendí en el Congreso de la Repúbica, en la presentación del libro Vallejos en los Infiernos, el miércoles 16 de septiembre de 2009, gracias a una invitación que asistí en representación de un jefe y buen amigo mío… –Creo que fue después de esto que decidí comprar las obras completas de Vallejo, sí, ya recuerdo, fueron más o menos días después que compré el libro Cesar Vallejo, Obras Poéticas, el que sólo había leído el mismo día que lo compré y otros tres días más, para coger sueño en las noches de insomnio… y no era porque me aburriera leer a Vallejo, sino porque en sí no me gusta leer poesía, porque en ese entonces y hasta ahora –aunque ahora, menos que antes, para mí–: Leer poesía era como si me hubiera comprado una toalla de quince metros en vez de un babero, porque pensaba que era para babosos enamorados… [Claro, como comprenderás nunca me compré baberos de quince metros para leer poesía, al contrario me convertí en fabricante de babas, escribiendo dizque poesía, digo dizque porque simplemente amo escribir y no tengo ni regla ni menstruación, perdón, ni rima ni métrica ni nada por el estilo en la rima que se arrima ni en la métrica que medica; es decir, escribo para el que quien guste lo que gusta y para quien lo deguste como mejor lo prefiera y, también, para quien no le guste, para quien de él disguste… por eso aún me cuesta mucho leer poesía; pero, no por eso dejo de leer con agrado y alegría y con una pasión que a veces ni se me nota, los escritos de algunas amigas y, por ahí, uno que otro amigo o conocido; para lo que necesito tener un cierto aprecio o un poco de interés para realizar una radiografía de la persona y de su forma de escribir; pero, más allá no… y fue así que leí a Jaime Sabines, quien fue el otro personaje que se encargó en destruir mi apreciación sobre la persona de Neruda, de quien por sus poemas, pensé lo mismo que Vallejo pero sin la tristeza, sino que era un hombre que vivía enamorado del amor… pero resultó siendo todo lo contrario: “Cuando lo conocí no abrí la boca ni le entregué el ejemplar de Horal y tampoco le dije que era poeta. Iba a conocer al poeta y me encontré con un hombre demasiado preocupado por su imagen, su ego y la política.” – decía Jaime Sabines en el relato de una entrevista. [Ya sé, Neruda es Chileno y no es Peruano, pero ya que hablaba de mi decepción de Vallejo, también quise hablar de Neruda porque fue el primer poema que leí, bueno no leí, escuché, escuchaba y aún, de vez en cuando, escucho; pero ya no con esa misma pasión con la que lo escuchaba cuando en aquel entonces –antes de enterarme de esto- solía hacerlo en la voz de Alejandro Sanz: “Me gustas cuando callas porque estás como ausente”[8]… y -que siempre pensé que terminaba:- me alegra porque no sea fiel… Éste final que creía escuchar en la voz de Sanz era lo que más me encantaba del poema de Neruda, una realidad innegable.]
En fin, así fue que iba en mi cabeza diciendo: “Por qué perder las esperanzas de volver”[9]… “con P de Patria, la E de Ejemplo, la R de Rifle, la U de Unión… -y gritar:- YO TAMBIÉN ME LLAMO PERÚ”[10]… En conclusión, no podemos dejar que esta corriente de decepción nos arrastre… Debemos, como jóvenes y adultos, enseñar a la generación futura que existen ciertas cosas que podrán decepcionarnos, simplemente, porque nuestro sistema aún es deficiente y, por tanto, deben tener cuidado de no caer inconscientemente en la mentalidad de dejarse llevar por estas decepciones que al final sirven para manipular a la población, y es por eso, que aún no mejora la educación en el país… Es tiempo de coger las enseñanzas y conocimientos pasadas y mejorarlas en este futuro... para ser mejor persona, mejor país, mejor nación.
Y cómo dice la Película de Los Simpsons: “Continuará”… de inmediato…  pero claro… en este caso… cuando termine de escribir lo que quiero decir… así que a esperar nomás!




[1] Cuando Seas Grande – Miguel Mateos
[2] No Voy A Verte Más - Líbido
[3] La Guitarra – Los Auténticos Decadentes
[4] Grande – Paolo Vallesi
[5] A Ser Historia – Unión Cinema
[6] Te Lo Agradezco, Pero No – Alejandro Sanz
[7] Los Heraldos Negros – Cesar Vallejo
[8] Me Gustas Cuando Callas – Pablo Neruda
[9] Jipi Jay – Pepe Vásquez
[10] Y Se Llama Perú – Arturo Zambo Cavero



@Macv Chávez

jueves, 1 de enero de 2015

Por Qué Hacen Esto –con el amor?


Ayer un amigo me preguntaba –después de contarme un acontecimiento vivido-: ¿Por qué hacen esto con el amor?; y hoy, luego de cenar y conversar, un rato, con mi madre sobre lo que podía observar en todas las series o producciones de porquería que pasaban en la televisión –para ser exactos, América Televisión-, anexé ambas cosas a una única respuesta: El amor se ha vuelto un producto de mercado publicitariamente sexual...

No quiero ahondar en grandes conceptos, porque desde ayer ando en trabajos arqueológicos para descubrir los misterios de mi habitación y aún me falta un 25% por sacar, mientras me voy dando cuenta que cuando más vacía la tengo, es mejor, porque el vacío está ordenado, y no como las grandes montañas de libros en cada stand que tengo, creo que si sigo así este año llenaré los cajones vacíos de mi ropero y cama…

Pero bueno, volviendo a lo que iba del amor publicitariamente sexual… pero antes de ir a ello, quisiera decir, una vez más, por qué razón siempre termino mezclando las cosas con el amor, amo mucho esa palabra y sus grandes misterios que encierra, es palabra que puede hacer que todo cambie de una forma tan simple que hace que todo tenga valor hasta en el detalle más insignificante y con un precio que no podría pagar absolutamente nadie, porque su precio es infinito… Pero en fin, tengo que decir rápido la razón por qué está el amor presente en este artículo de cuestiones sociales o culturales, no se apuren ni se aburran, es simple: Siempre que trato de alguna cosa termino mencionando a la persona en un ambiente determinado donde existe la relación de una segunda y hasta tercera persona, por tanto, esta relación social es un vínculo humano, y los vínculos humanos se dan por la razón… y por la razón ese afecto es una muestra de amor o consideración hacia la otra persona, o simplemente como ustedes lo quieran llamar; es decir, como a ustedes mejor les parezca; pero lo cierto de todo esto es que es una relación social entre dos personas humanas, entre dos animales racionales, entre dos personas con capacidad para distinguir las cosas de diferentes maneras y de las cuales, en su gran mayoría, se suele terminar interpretando dentro de los códigos de ética y moral de la sociedad o la cultura en la que se crece o se vive… y yo pienso que como seres humanos -debemos querer diferenciarnos de los animales siempre que- buscamos ser mejores, y ser mejores no es otra cosa que hacer lo correcto por sobre todas las cosas… y es por eso que yo digo que toda relación humana debe estar desprendida desde el amor como una muestra, manifestación o intento de él… si es que se quiere hacer un bien real desde la razón que nos diferencia como seres humanos ante los demás animales, sino, pues puede ser cualquier cosa…

Bien, ahora sí, volvamos al asunto de la televisión y la influencia en el amor de hoy… Una de los grandes cimientos de nuestro mundo de ideas para el futuro de nuestras vidas suele darse en la niñez, con el ejemplo aprendido por el reflejo, ejemplar o no, de nuestros padres… [y es por eso, que siempre digo que el amor está presente en toda la vida humana;] pero, si no se tiene cuidado este ejemplo suele ser contrarrestada por la primera maestra social de toda persona, “la televisión”… y hoy más que nunca.

Listo, plasmado este primer paso, puedo ir a lo que quería decir:

En el Perú [y quizás en muchos otros países también sucede lo mismo], en la televisión del año que se fue, existen tantos programas que se han dedicado a contribuir el despertar sexual en los niños de forma inconsciente, no manifestada en actos [o quizás en algunos cuántos casos sí], pero como un juego, porque todavía escapa a sus conocimientos ciertas sensaciones o ciertos mensajes subliminales, esos que una persona adulta es capaz de darse cuenta y de disfrutar como parte de la estimulación sexual que el cerebro recibe cuando llegan esas imágenes al subconsciente, cuyo acto de consumo se podría llamar morbo…

Entonces, sucede que gracias a estas grandes contribuciones televisivas –me atrevo a decir con todo el descaro y afirmación del mundo, porque no encuentro una mejor explicación cerebrada ni descerebrada para lo que ayer pude ver en las noticias, noticia que para mí es atroz, porque- es que ayer mientras miraba las noticias –en la televisión, como nunca,- escuchaba y veía cómo es que los genios de los juegos Play-doh sacaron el inocente juego de plastilina con una evidente forma de pene con el objetivo de simular un implemento para decorar pasteles –y si asimilo la forma del juego más lo pasteles podría hasta sacar un nuevo tema de escritura sobre el mensaje que puede sembrar en el subconsciente sexualmente -… pero, por ahora me limito a decir que esta aberración es posible porque con el concepto de libertad sexual [que no es otra cosa más que libertinaje, porque escapa al respeto del derecho y del derecho a la libertad, porque] se ha intentado desinhibir o quitar la represión implantada a lo largo de la historia por las corrientes paternalistas o machistas de los hipócritas conservadores, de una forma tan equivocada como la reprimida, porque se ha pasado de un extremo a otro, violando todos los derechos de libertad propio como  el de otros… hasta el punto de desvalorizar la profundidad de los sentimientos y sensaciones… las que de una u otra manera han llevado a contribuir a que puedan hacer del amor sólo una emoción, ilusión o pasión de temporada calenturienta para llenar el vacío del deseo insaciado… por eso, pienso, que debemos tener mucho cuidado con lo que miramos y hacemos delante de los niños, porque la pérdida de los valores cada día se va disfrazando de normalidad, mediante el libertinaje vestido de libertad…


Y ahora sí, me vuelvo a mi trabajo arquelógico… y hasta otra oportunidad…

@Macv Chávez

lunes, 29 de diciembre de 2014

Una Clara Muestra De Dictadura


Hoy, 29 de diciembre de 2014, recorrí un poco las calles de Lima, con un amigo –junto a su esposa- que regresaba al país tras cinco años de ausencia, sólo por unos cortos días, y en el trayecto he visto más policías que en toda mi existencia humana. Jamás en mi vida he visto tanto despliegue policial, ni cuando estaba en el colegio y las peleas pandilleras eran grandes, donde alguna vez alguien terminó sin vida; ni cuando las barras bravas hacían destrozos en la ciudad; ni cuando vinieron altas autoridades extranjeras, nunca había visto lo que hoy pude mirar. Yo no sé si es a causa de mi poco salir de casa o simplemente es una alucinación mía el haber visto tantos policías hoy; pero no creo que sea así, porque cuando hubo las benditas cumbres tuve que ir a trabajar por diversos motivos y habían unos contados policía y no como ahora que estaban como roedores casi por toda la ciudad. Y esto me lleva a pensar: ¿Tan peligroso puede ser el hecho de que los jóvenes salgan a defender sus derechos en una marcha? ¿Será que los jóvenes son los más grandes delincuentes de la historia al salir a defender sus derechos o es que al hacer eso se los puede catalogar como grandes terroristas? ¿Tan terroríficas son las personas que salen a defender su derecho antes un claro ejemplo de esclavitud?

No sé qué mierda está pasando con el país, bueno, no con el país, sino con los políticos, con los dizques autoridades que entran al gobierno para velar por el pueblo; porque simplemente lo que yo veo es un claro ejemplo de dictadura a través del abuso de autoridad.

Bueno, quiero empezar los despliegues de los claros ejemplos de la porquería de autoridades que tenemos, empezando por mi acontecimiento registrado el día 13 de diciembre, después de llegar a un acuerdo con una amiga, el que consistía en acompañarla a comprar un polo –ese día recordé cuánto tardan las mujeres en elegir una prenda- para que luego ella me acompañara a fumar -unos cigarrillos- mientras íbamos caminando hacia el paradero del bus. Entonces, mientras cortábamos camino, pasamos por la comisaría de Miraflores, dándonos con la sorpresa que en la esquina de dicha calle estaba un carro patrullero estacionado a mitad de cuadra y esquina; como compartíamos el mismo coraje, mi amiga y yo, ella me prendió mi adrenalina y registré fotográficamente dicho acontecimiento, y mientras lo registraba pude darme cuenta que el policía que estaba llamando por teléfono en la tienda de la esquina, me miraba con tanta alegría que –creo que- colgó su llamada y se fue a mover el coche, cosa que también registré. No voy a negar que tenía un poco de miedo, al hacer esto, ya que sinceramente no confío en lo absoluto en la policía; pero como tenía una testigo me aventuré a hacerlo. (Foto 1 y 2)

Luego, el acontecimientos sucedido el día 18 de diciembre, en la primera marcha de la Ley Pulpín, en la que un joven fue atropellado por un carro patrullero, según lo que pude observar en el video, el carro fue a destrozarlo, y luego se hizo el que ups… Sin embargo, no hay registro de ¿qué diablos pasó con éste joven? (Foto 3 –cortesía del video y las nuevas tecnologías)

Seguido de ello, esta mañana en la Av. Abancay, un desalmado bus de Serenazgo intentó doblar en la avenida; para esto un coche estaba siguiendo su tránsito normal y al ver esta maña del chofer, pues, se puso delante del carro y exigió que respetara el uso de las calles, cosa que no quiso hacer el desdichado chofer, ni los que estaban en él, porque a los pocos segundos, un desgraciado –no encuentro otro nombre más para llamarlo porque- bajó del bus con todas las ganas de entrarle todo matón, pero sus amigos le detuvieron –mientras tanto el tipo del auto registraba con su celular dicho suceso y yo tomaba la foto cruzando rápido para que no me atropellen los buses de la avenida- y se le bajaron los humos matonescos y solicitó al conductor del coche que se retirara, cosa que él se negó a hacer, porque él estaba en la vía correcta, luego bajó otro sereno con una actitud impositiva pero sin matonería y no sé en qué diablos terminó porque no tenía tiempo para andar perdiéndolo ahí… ¡Ah!, me olvidaba de algo muy importante, al frente había un grupo de más o menos 20 policías y cerca de mí, unos 5 más, pero ninguno se metió –durante el tiempo que estuve ahí. (Foto 4)

Y continuando con la historia, comencé a ver policías por aquí, policías por allá, policías por doquier, tanto que al salir del trabajo me sentí tan asustado, más que resguardado, y del mismo modo mi amigo y su esposa, quien quedó algo traumada con tanto policía en la calle, felizmente todos llegamos con bien a nuestros destinos, aunque luego por teléfono me comentó mi amigo que si tardaban un poquito más y no podían entrar al hotel porque ya estaban cerrando las calles por donde están hospedados. (Foto 5)

Después de todo esto, me quedé pensando: Ollanta es tan ciego que no se da cuenta que lo único que está demostrando es que para hablar de él debemos tener dos cosas bien claras y concretas, las que demuestran su verdadera personalidad –bueno, verdadera no sé, pero al menos de la personalidad que ha demostrado bajo el mando de su esposa-, es decir, que tenemos un presidente que es inepto para ejecutar un buen gobierno y que mediante su forma de gobernar está demostrando que no vivimos en democracia real, sino en algo que es más parecido a un gobierno dictador, y corrupto hasta las manos que no tiene; y por qué digo que su gobierno es así, sencillo, porque ha querido mantener al pueblo ignorante y mediocre bajo la estrategia de la distracción que suele darse mediante los programas basuras y también leyes que suelen parecer relativamente beneficiosas –como la famosa nueva Ley Universitaria, de la que ya tengo mi pronóstico pero, por ahora, no quiero mencionar hasta ir confirmando en la realidad de las cosas lo que pienso-, y todo simplemente para crear problemas –como la famosísima Ley Pulpín, por la que quizás – como diría el locutor de la emisora que escuchaba cuando era niño:- ¡estamos batiendo records de sintonía!, utilizando así el aspecto emocional para luego presentar soluciones –como pasó con la Ley de la AFP para independientes- con la única finalidad real de ocultar los gravísimos problemas sociales que atravesamos, los que me atrevería a decir que se reduce básicamente a miles de billetes emitidos por el BCRP desaparecido de las arcas comunes mediante la central de formalización de los lavados de activos realizada por políticos –nuestra queridísima Contraloría General de la Repúbica-… (Foto 5 y 6)

Simplemente es vergonzosa la situación que se atraviesa por estos días en el país, es vergonzoso el hecho de llegar a tales puntos de humillación a la población, de tener todo el descaro del mundo para hablar de INCLUSIÓN SOCIAL y hacer todos estos tipos de actos… Por eso, digo que es importante que los jóvenes se unan y hagan valer sus derechos y también la de los demás, los jóvenes son máquinas revolucionarias, son los de espíritu de justicia, de lealtad a los ideales, son los más fieles patriotas –bueno, hasta que se les acabe la adrenalina de querer cambiar el mundo-, pero, mientras les dure hay que saber aprovechar. ES TIEMPO DE HACER CAMBIOS REALES, ES TIEMPO DE JUNTARSE COMO PERUANOS Y CREAR UNA ASOCIACIÓN DE JÓVENES AL SERVICIO Y DESARROLLO DEL PAÍS, PARA VELAR POR LOS DERECHOS REALES DE TODO CIUDADANO Y POR UNA DEMOCRACIA CADA VEZ MÁS REAL Y UNA VIDA MÁS DIGNA. ES TIEMPO DE DECIR: ¡SOY PERUANO PORQUE LUCHO POR EL BIENESTAR DE LA NACIÓN Y NO PORQUE HE OBTENIDO GRANDES LOGROS SÓLO PARA MÍ! ¡LA PATRIA NO SE LLEVA EN PALABRAS Y OBRAS EXTERNAS, EGOÍSTAS, SE LLEVA EN OBRAS Y PALABRAS PALPABLES EN EL DESARROLLO DE LA NACIÓN, DE UN PUEBLO Y NO DE UN GRUPO!




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@Macv Chávez

miércoles, 10 de diciembre de 2014

¡Qué Bien Que Está La Educación!

Con lo bien que está la educación en el Perú, deberíamos ser una potencial mundial; sin embargo, tenemos gente que anda diciendo todo lo contrario. ¡Yo no sé!, absolutamente no sé nada, ni ¿por qué lo dirán?. Tampoco estoy en la universidad, porque aunque dizque estudie es como si no lo hiciera. Por suerte, alguna vez he tenido la oportunidad de conversar con todo tipo de personas mediante letras escritas, ya que no puedo decir escrituralmente porque lo asocian simplemente al tema notarial, resultando que la falencia de escritura existe hasta en los más altos y grandes profesionales y dizque de las mejores universidades del país o de los grandes estudios en el extranjeros… Entonces, se podría decir que estamos con una excelente, prestigiosa, maravillosa educación, porque si eso significa que casi todo el mundo tiene un excelente dominio de la mala escritura, ya sea por vicio de las redes sociales o por carencia real, creo que soy ignorante o mediocre y encima, en lo absoluto, soy racista ni discriminadora porque si necesito escribir malísimo para estar al mismo nivel, en igualdad a todas las personas, quiere decir que podríamos desarrollarnos más si es que no cultivamos cultura… nuestras ciudades serían más desarrolladas con todas las cosas de última moda, tendríamos ciudades más civilizadas, pudiendo alcanzar algo que nadie nunca logró alcanzar, la unificación de los pueblos.

De estos horrores gramaticales he aprendido y vengo aprendiendo desde hace muchos años; no es nada difícil aprenderlos y mejorarlos, es fácil; lo difícil es volver a escribir bien, porque dicen que la costumbre mata al amor, a lo bello, a todo lo mejor de la vida… siempre y cuando sólo te dejes llevar por la corriente de verlo normal… y no disfrutar los misterios y detalles que puede encerrar en hacer bien las cosas… y esto sucede porque lo malo se pega rápidamente, más, mucho más que lo bueno, e incluso, hasta de una forma tan inconsciente que no nos damos cuenta y, a veces, se terminan cometiendo tantas burradas, que hacen que terminemos diciendo algo que no hemos dicho, dando como resultado algunos cuantos problemillas, desde los más insignificantes hasta algunos graves o fatales.


Pero bueno, no hablaba de mí, hablaba de la excelente educación que hoy existe en la sociedad, la que muchos a veces defienden con orgullo o con soberbia y con algunas cuántas milésimas de superioridad en sus ingresos mensuales. Bueno, a lo que iba, la educación es tan excelente que me puse a recordar las tantas correcciones a una misma palabra que significa dos cosas totalmente distintas, todo depende según cómo lo escribas... y durante muchas conversaciones, pasaba lo mismo... y al recordar eso, se me abrió la imaginación con diversos cuestionamientos que me llevaron a la respuesta final: Yo no sé; pero, ¿por qué se podría decir que la educación es tan pero tan mala? ¿Por cómo escriben? ¿Acaso no te das cuenta qué los profesores son tan lingüistas que son capaces de comprende fácilmente las nuevas lenguas de la comunicación moderna (usados en las conversaciones de Chat o mensajería de los diversos medios de comunicación escrito, las que se aplican muchas veces en el día a día) o es que la inteligencia de los alumnos es tan elevada que los profesores siente el miedo de caer en error al intentar corregir y calificar a los alumnos por esas faltas que comenten a diario en el salón de clases, en los trabajos y hasta en los exámenes, porque quizás si ellos corrigen algo que no saben cómo podrían demostrar a su alumno que están error ¿podrían estar aceptando que el alumno superó al maestro? Pero, quizás, tal vez, simplemente, sea que el maravilloso Word esté siendo bien remunerado por bien gay, perdón, Bill Gates o por quien sea su dueño, que según mi ignorancia, quizás acertada o equivocada, o simplemente sea mi suposición en la rama, que los alumnos presentan la no necesidad de conocimiento ni uso gramatical, porque para eso se hace millonario bien gay… Y puede que, quizás, simplemente, ¿los teléfonos inteligentes son tan, pero tan, inteligentes que dejan como burros o burras a las personas que los usan o poseen? –y para terminar con la respuesta a esta última pregunta, citaré a aquel poeta que según un lector de las epístolas se quejaba de todo, quizás igual que yo o quizás no… es decir, como diría Cesar Vallejo en el final de su tan maravilloso poema: Los Heraldos Negros: ¡Yo no sé! ¡Yo no sé! ¡Yo no sé! ¿Lo sabes tú?

@Macv Chávez
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miércoles, 3 de septiembre de 2014

El Sistema De Transporte Es Un Medio De Manipulación Social

Por estos días me ha tocado cambiar a horarios comunes para entrar a trabajar, cosa que no es de mi total agrado porque tardo muchísimo más en el viaje de bus, entre la espera, subir lo más decente posible, aunque alguna vez toca subir como parte de una lata de sardinas gigante, y llegar al destino –viaje que no suelo sentir mucho cuando tengo un libro a mano o cuando estoy escribiendo alguna cosa, ya sea en un cuaderno o en el móvil; pero cuando no, cuando estoy como en una prensa, donde no puedo mover ni un centímetro ni para adelante ni para atrás, porque –como dirían los medios de comunicación- puedo ser ultrajador y también ultrajado, por lo que aprovecho para analizar el comportamiento mío y de los demás.

Mi comportamiento ante momentos así es de ganas de bajarme del bus y cogerme un taxi o esperar otro bus, pero en ambos casos es imposible, porque cogerme un taxi para venir a trabajar equivaldría a destinarle un día de mi trabajo al taxista y esperar otro bus equivaldría prácticamente lo mismo e incluso a una opción de despido por parte de la entidad contratante; así que no habiendo opciones, a veces, toca viajar de manera tan deplorable, que ni a los animales, que suelen terminar en los mercados y en cajas corrales, he visto llegar así; por el contrario, son más ordenados; pero, curiosamente, recordando mi último viaje (donde observé que la gente viajaba cómodamente y si veía el bus lleno, las personas no se adherían al cuerpo de otro; pienso que esta forma de viajar fundido al cuerpo de otro sólo lo he visto y vivido únicamente en Lima, pero imagino que en otras ciudades ocurrirá lo mismo en horarios donde las masas suelen moverse como que las hormigas, en largas filas pero nunca igual que ellas, quizás igual que en el gobierno de García; pero, habría que vivir una temporada en otros lados para poder opinar a ciencia cierta del movimiento público de otras zonas.

Por otro lado, el comportamiento de mucha gente imagino que debe ser similar a la mía; pero nunca falta esa minoría que hace que los viajes sean más incómodos de lo normal, como los que sí realizan tocamientos con premeditación y alevosía, también del exagerado o exagerada sin criterio que a veces hace drama de un pequeño roce a causa de algún movimiento intempestivo que realiza el bus ante la frenada inesperada, el que puede terminar en golpear a alguien con el saco, con un libro, con la mano, entre tantas cosas más que suelen pasar en un bus, donde el espacio de movimiento es limitado… Pero, el objeto de éste escrito no es hablar sobre las cosas que suelen suceder en el bus, sino es un pequeño análisis que realizaba éstos día, después de la conversación con una amiga. 

Resulta que ambos tomamos el mismo sistema de transporte, llamado popular y honoríficamente: Lentopolitano… y nos parecía curioso que para venir a trabajar tardamos muchísimo tiempo (esperando el bus y durante el recorrido), por lo cuál existen consecuencias llamadas: “Llego varios minutos tarde y luego en el trabajo”… Pero, cuando regresamos tardamos la tercera parte del tiempo que nos demanda el venir; entonces, ¿a qué se debe esta diferencia? Bueno, si buscamos justificantes podríamos encontrar de todo; por lo que habría que empezar a realizar un estudio sobre este sistema para poder determinar la respuesta real; pero, por lo pronto, yo tengo una hipótesis en mente… y básicamente se define en “El Sistema De Transporte Público Es Un Medio De Manipulación Social”, porque pienso que si el bus tarda mucho más para venir a trabajar, la persona estará preocupado por llegar temprano para que no le descuenten y para que tampoco la empresa tenga motivos de despedirlo sin pagarle todos sus derechos. Por lo que ese cerebro fresco será usado para preocuparse por las consecuencias que podría acarrear el llegar tarde, gastando desde ya –además del algún dinero extra- las buenas energías que podría usar para cosas más productivas, como el ponerse a pensar –y a actuar- en eso que es necesario, en asumir responsabilidades sociales, para lograr ese cambio que tanto anhela el país, que tanta falta hace al sistema de gobierno que cada día es más obsoleto y burrocrático, además de corrupto –como diría un enamorado- hasta los huesos o –como diría un borracho- hasta las trancas. Y si agregamos éste cansancio físico y mental, -que se sufre con el estrés, la cólera, la resignación y hasta la tristeza que produce la triste realidad del día a día,- el cansancio laboral, podremos observar que por la noche, muchos no quieren saber nada de nada, que sólo quieren llegar a casa a estar con la familia, a descansar o a hacer alguna cosa que les cause el placer de descansar de tanto trajín y demás –entrando en una burbuja personal, donde se olvidan de que como seres humanos estamos llamados a ser seres sociales, y que el ser seres sociales implica que también debemos preocuparnos por el bienestar de los otros, de nuestros prójimos, de esos que están próximos a nosotros porque pasan la misma o peores situaciones-. Por lo tanto, de resultar cierto esta hipótesis, podríamos encontrar una de las razones de la inactividad social, cultural y demás de un determinado grupo de la población; pero, mientras tanto, hay que seguir estudiando más, el comportamiento personal y social, para buscar vivir lo más humanamente posible.



@Macv Chávez

miércoles, 4 de junio de 2014

El Ministerio De Cultura Sin Cultura

19:47 horas del día 03 de junio de 2014, hace 15 minutos estaba medio dormido, con los sentidos atentos por si alguien pasaba, llevo con ellos 47 minutos esperando, y aún siento que seguiré esperando...

Tengo una entrada en la mano, para la lo mejor de la Zarzuela, a las 19:00 horas, ingresé faltando tres minutos para la hora indicada, me atendieron con total tranquila en el ingreso del teatro... y no me dijeron nada, sólo pase. Ningún trabajador informó nada y tampoco jamás hubo un puto aviso, durante todo el tiempo transcurrido, y por un momento pensé que aún seguíamos en el gobierno de Toledo, en la hora Cabana... Se me jodió el hígado... y me dije: Vaya Cultura la del Ministerio de Cultura!...

Para ese momento yo ya tenía el hígado entre las manos, me habían malogra la función al presentar "impuntualidad", y eso no me permitió disfrutar de la bella representación artística, y me dio un desastroso concepto de la comunicación y organización de tan "venerable ministerio"...

Acaba de pasar una vieja de esas que te piden permiso como si fuera una orden, como si fueras su esclavo, con una mirada de desprecio o asco, que te da ganas de tirarla al abismo... pero, como no puedo hacerlo, no tengo instinto asesino, por ello, sólo me acuerdo de sus padres, familiares, amigos y maestros, que pueden, como no pueden, tener la culpa de ese ser así de la vieja que acaba de pasar... Su actitud, me produce asco, repugnancia, se cree una vieja refinada, fina, delicada, vamos "una dama", cuando sólo llega a ser una señora de edad, -según lo que pude apreciar en sus actitudes al pasar- es una vieja que me hizo pensar: ¿Por qué carajos esa necesidad de aparentar que se tiene? Fácil, esa sensación de poder que tiene el hombre adherido a su instinto hace que uno se sienta menos, poca cosa, cuando va con unos trabajos que están fuera de moda y que no lucen como nuevos ni hay joyas que engalanen... Y -como yo estaba fastidiado puede ser que me haya imaginado ver así a esta vieja, pero dudo... porque hasta logré oír que otra señora le decía a su esposo, este que se viene a dormir de cansancio- me dije: Si ésta señora se da de refinada, de las populares mujeres pitucas de la capital, entonces ¿por qué carajos no se compra una entrada en donde las de su clase deben estar y deja de estar en el grupo de las entradas más baratas? -Ya se imaginarán cuánto ardía mi hígado.

Y así, mientras esperaba por primera vez, disfrutaba del concierto mercantil en el teatro... Nunca había escuchado tanto chismorreo por aquí y por allá. ¿La gente no puede conversar para sí misma?

Si lo ves o imaginas o lo que quieras, estoy enfadado, desesperado, por el tiempo y el ruido y aún no empieza, porque como buen ser puntual -cuando me da la gana- cogí un taxi saliendo de la oficina, le hice poner alas, llegué con cinco minutos de tiempo, subí y esperé más de 55 minutos ya... y me pregunto: ¿Para qué pedí que se convirtiera el taxi en cometa? Sólo para hacer llorar a mi billetera improductivamente. Son las 19:57 y dicen que ya va a empezar... Tres minutos después invitan a hablar a la presidenta de la fundación beneficiada con las entradas, cuando te malogran el hígado con una hora de espera, te da igual muchas cosas, se disculpó por el error de imprenta... recién... y dijo que se habían vendido todas las entradas con éxito, y miré rápidamente el teatro y pues habían muchos espacios vacíos... ¿habrán sido de los que se han ido? Fin... empezó la función... no la disfruté tanto, porque ya había sufrido el martirio de la incomodidad y vaya incomodidad, una grande porque siempre aplico aquel aviso publicitario de ese banco tan peruano que es capaz de decirte en tu pelada cara: Mi Tiempo Vale Más Que Tu Dinero....


martes, 3 de junio de 2014

Los Amigos Los Vecinos Los Enemigos


Después de una larga temporada postsanvalentina, he concretado que lastimosamente no me siento en la capacidad del alcanzar nunca más la hipocresía –y espero que así sea–; por eso, para evitarme estar hablando uno a uno, decidí escribir este artículo, con la finalidad de plasmar mi corazón en él, para dar a conocer mi pensar sobre la amistad.

Hace poco –mientras pensaba, redactaba y corregía las palabras para mi gran decisión matrimonial y paternal a la adopción final de una vida escritural– pensaba en todas aquellas personas que alentaron mi seguir escribiendo –desde la chica del primer beso, que no sé quién habrá sido pero que cuando te has inyectado romanticismo al ser queda una nostalgia del cómo habrá sido y te remontas a un beso que no sabes ni de quién fue ni si fue cierto, como si lo estuvieras viviendo en ese preciso momento, hasta la niña del último beso, que brilla como una preciosa Estrella; desde la mujer que me miró sin intención de nada, tan igual como yo a ella, hasta la que en mi conciencia gritaba levántame la falda; desde las locuras poéticas, abordadas sin letras, hasta las más enamoradas líneas, desangradas como una lágrima de felicidad o tristeza en un papel–; y me puse a hacer un recuento de todas ellas y de los amigos, entre las ganas de tomarme un trago con alguien a quien mirar a los ojos y poder conversar de todo un poco –sin la necesidad de rasgarse vestiduras ni rasgarlas, sin las malas interpretaciones ni las exageraciones y sin los hermosos alados (halagos que vuelan y se regocijan) que nunca faltan, esos que te hacen volar desde esta tierra hasta el limbo (y, a veces, hasta el mismo infierno) sólo para robarse una sonrisa a sí mismos y quizás también a uno (o, caso contrario, desde la tierra al purgatorio, y luego, hasta al cielo) dejando tu re-puta-acción por los suelos (o por el ego) y que te producen el deseo de regalar un viaje bien lejos, pero no al cielo (o quizás sí, todo depende de los ánimos que se tenga en ese momento, por lo que quizás se podría regalar el viaje a unos paisajes bellos), sino, a algunos cuantos metros con un fardo para que éste se asfixie en silencio por si algún día lo vuelves a encontrar de nuevo– para conversar libremente como amigos y compartiendo las cuestiones de la vida diaria hasta más allá de las cosas comunes y corrientes; es decir, de todo un poco.

Cuando finalicé el recordar, me dije: Qué es ser amigos? Cuántas clases o tipos de amigos hay?

Para mí, la amistad es como toda relación amorosa –pero claro, con sus diferencias de aplicación– porque requiere afectos, atenciones, cuidados, preocupaciones, intercambios y demás cosas; y todo esto debe ser de forma mutua sino es cualquier otra cosa, menos amistad. Pero, llegar a un verdadero nivel de amistad no es fácil porque requiere lograr una adhesión espiritual de la otra persona a nuestra vida, de forma complementaria para nuestro ser, porque hay que construir una unión, una relación, un trato de hermandad que no es fácil –por más que los fanáticos de la religión te vengan diciendo siempre que todos somos hermanos y hasta te llamen así, no es así–, la amistad verdadera, la que te hermana con la otra persona es una relación amoroso (o afectuoso o como quieras llamarla) entre dos personas que deciden compartir momentos de su vida y apoyarse en las buenas, las malas, las mejores y las peores, y demás; siempre para un bien personal como comunitario. El final siempre es el mismo –aunque sé que existen casos donde algunas veces se supera la hermandad y se comete incesto con alguna hermanita espiritual–, el final siempre es el mismo, la formación de un lazo espiritual que nos permite adherir a la otra persona a nuestro círculo de personas importantes de nuestra vida, al mismo nivel del círculo sanguíneo, sin hacer distinción entre el hermano sanguíneo y espiritual. A esta hermandad yo le suelo llamar: Ser verdaderos amigos, porque es la única amistad que me gusta conservar y que espero seguir conservando, porque considero que la verdadera amistad es tan valiosa como amar a esa persona con quien compartirás todo lo que te queda de vida.

Pero, tampoco pretendo ser –como me dice mi madre– hitleriano. Comprendo que todos tienen una visión diferente de la amistad; por esta razón, en estos días pensé que sería bueno no ser tan dictador y, por tanto, podría catalogar a mis amigos y a los conocidos que tengo, con un cierto título que me ayude a diferenciar el tipo de amistad que poseo con alguno de ellos. El primero de todos, son los del grado de hermandad, a los que puedo contar con la palma de mi mano. El segundo, son los del intercambio de gustos, disgustos e intereses personales, a los que también puedo contar con la palma de mis manos. El tercero, son los aliados o de relaciones de sociales, aquellos con los que he compartido algún determinado momento para ganar un buen recuerdo, los que suelen ser muchos y de acuerdos a los diversos grupos sociales que he frecuentado, pocos. El cuarto, son los conocidos, esos que saludas porque los conoces por alguna razón o circunstancia pero que no alcanzan ser ni un amigo de interés ni un cómplice de nada; pero, que alguna vez intercambiaste algunas palabras; y como no se escucha tan bonito decir conocido terminas diciendo es un amigo –y quisiera, a este último grupo separarlo en dos: uno, el de los conocidos que te cruzas en el barrio o en alguno de los grupos sociales que sueles tener; y dos, el que es esa especie de fan o seguidor, que por no querer hacerle sentir mal o avergonzado terminas diciendo: ah, es un amigo.

Y, hoy y otros días, al hacer este repaso, me doy cuenta que a veces he sido hipócrita por querer evitar el dolor de chocar y hacer chocar con la realidad, usando correctamente las definición correspondientes en cada nivel de amistad. Yo sé que lo más fácil es decir él es mi amigo o ella es mi amiga, generalizando la amistad como si estuviéramos diciendo es de día o es de noche; pero, no es bonito andar lastimando a la gente, asesinando sus ilusiones de “amistad” –y es entre comillas porque una amistad relativa, superficial, es una amistad vacía– regalando un término incorrecto, definiéndolo cómo realmente no lo vemos; por eso, lo mejor que podemos hacer –si es que tenemos conciencia – es no ilusionar a la gente y enseñarles a que la verdadera amistad se cuida, se valora, se aprecia, se cultiva, se dignifica y no se toma como un objeto que se coge cuando se necesita usarlo.

Considero que la sinceridad es la fuente principal de toda relación y, por tanto, en la amistad –sea cual fuere el tipo que sea– si no es sincera, no hay amistad, –y para mí–es cualquier otra cosa, menos amistad.

En mi caso, en los últimos tiempos, he venido practicando ser liberal, no de esos zopilotes que se hacen llamar liberales; sino, de esos – de aquellos de los tiempos antiguos –, de esos que están dispuestos a entenderse con el que piensa de otro modo y que no admite jamás que el fin justifica los medios.

Y por lo que has podido observar, escribí este artículo como un acto de conciencia por todos esos fraudes cometidos en las relaciones sociales a lo largo y ancho de mi vida, el cual cada día trato de ir evitando, porque la amistad es uno de los tesoros más grandes que tiene toda persona al vivir en sociedad como para andar desperdiciándola con superficialidades y falacias, las que suele tener el vivir el día a día simplemente porque se termina la noche y comienza la rutina. Al final tenemos nuestra propia vida llena de hipocresía, empezando a ser hipócritas con nosotros mismos, fingiéndonos una falsa amistad en la conversación con el yo para fomentar el orgullo al ego sum, sin darnos cuenta que somos los primeros promotores de la hipocresía y que muchas veces tenemos la sinvergüencería de reclamar a los demás por esa hipocresía, a pesar de ser hipócritas para con nosotros mismos, al mentirnos y no sincerarnos en el actuar y pensar.

Yo sé que a muchos les dije que le daba mi amistad sincera, y fue así, esa fue mi intención en primera instancia; pero, como dije en reiteradas ocasiones, a mí no me gustan los adornos, a mí me gustan los amigos, a muchos de los adornos los eliminé de mis cuentas personales, quien quiera que me siga y quien no, pues que no lo haga. Por otro lado, como dije al principio, una amistad es como una relación amorosa, se cultiva y se cuida, se intercambia, se entrega uno al otro para preocuparse por la otra persona y por nosotros mismos, en conjunto y en soledad; por lo que a todos aquellos que podrán darse cuenta que ya no les saludo, frecuento, converso o tengo en mis contactos, sabrán que simplemente se quedaron como esos conocidos de última fila de mi categorización de amigos. Fue un gusto haber conocido a cada uno de ustedes, siempre he aprendido algo nuevo o he recordado algo ya olvidado. Y no es que intente ser soberbio, ni nada por el estilo; simplemente, quiero ser cada día mejor y cada vez más sincero para conmigo mismo y para con los demás. Gracias a todos y hasta algún otro momento.

Atentamente:

Este Pobre Mortal.

@Macv Chávez

"Un Dulce Forma De Hablar de Política"

Después de haber tenido algunas series divagaciones con algunas personas conocidas, desconocidas, extrañas, raras, fenómenas y demás -d...